martes, 13 de febrero de 2018

El fallo era yo

El fallo era yo,
confiando.
Desesperado por volver,
desencantado por tus formas.

El fallo era yo,
por creer.
Por pensar en nuestras manos,
por cortarme las alas.

El fallo era yo,
e intentaba.
Me elevaba hasta el infierno,
y las mentiras me sobrepasaban.

El fallo era yo,
y morí.
Renací de las cenizas,
y el fénix me lanzó tus balas.

El fallo era yo,
y lo sigo siendo.

El fallo era yo,
y buscabas amores cuentos.

El fallo era yo,
y ahora te vas,
con quien respira,
en tu nuca,
unos metros.

miércoles, 31 de enero de 2018

Hasta que el infierno se apague

Marchitábamos nuestras flores por el tiempo,
dejándonos llevar,
besándonos,
sin llegar nunca a ningún puerto.

Nos dejamos llevar por la primavera,
intentábamos volar,
sin alas,
hasta que se nos rompiesen las cuerdas.

Falsificábamos nuestras propias caras,
alcanzado finitos,
que no nos querían,
mientras nos atravesaban nuestras propias balas.

Nos tendimos la mano con un hasta luego,
fingíamos ser felices,
cayéndonos, 
pero nunca tocando el suelo.

Delirábamos sin darnos cuenta, 
me arrancabas el pelo,
sin titubear,
hasta que nos derretíamos entre las piedras.

Que ya no nos queda nada,
que no sabemos caminar a las malas,
que no me tientes con tus pisadas,
que te comería, hasta que el infierno se apagara.

lunes, 22 de enero de 2018

Observar pasados descompuestos

No es caminar sólo por el infierno, 
es elevarme,
contigo,
hasta hundirme en el pecho de tu cielo.

No es intentar imposibles,
es matarme, 
contigo,
hasta quemar con tu pelo todos los añiles.

No es colgar todas tus llamadas,
es hablar,
contigo,
hasta que tiremos juntos las espadas.

No es pensar en que saltemos el alba,
es fundirme, 
contigo,
hasta quemar todas nuestras madrugadas.

No es encontrar todas tus señales, 
es conducirme,
contigo,
hasta atropellarme yo mismo con mis verdades.

No es escribir mis pedazos de mierda,
es juntarme,
contigo,
hasta que tropecemos con la misma piedra.

No es volar, no es sentir, no es beber,
es verbalizar,
contigo,
todos esos sueños que no visitaremos.

miércoles, 10 de enero de 2018

Los lunares marcaban un camino

Sigo siendo el mismo tonto que nunca cambió su forma de andar por aquel terreno remoto.

Que no soy dueño de mares,
ni de bajos lugares,
ni cafres,
ni gente que no me desplante.

Que soy perezoso en vida,
en mis movidas,
en mis sacudidas,
y en todas mis mentiras.

Que no soy mundo,
ni me hundo,
ni traspaso tus muros,
aunque no apueste por mi un duro.

Que soy falso sin su pelo,
verdadero pero nunca fresco,
insultante ante el miedo,
y cobarde en santos duelos.

Que ya no soy el mismo,
ni me quiero cuando finjo,
ni cuando en tu cuerpo pinto,
lágrimas de odio infinito.

Que soy mechero sin fuego,
capitán sin velero,
tu cuerpo vestido en cueros,
y, sin ir más lejos, una vida rota por el tiempo.

Me digo a mi mismo que quiero ser un valiente que solo busca ser un cobarde entre tus sábanas.

domingo, 31 de diciembre de 2017

2017 no besará a 2018

Que sí, que al final este año fue turbio.
Que sí, que al final nos disparamos entre lágrimas.
Que sí, que al final parece que toda tormenta no llegaba.

Que no, que todo fue producto de espejismos.
Que no, que ya no nos tocamos.
Que no, que todo fue casualidad.

Que sí, que ya no te quiero.
Que sí, que me gusta mentirme.
Que sí, que prefieres bañarte en sal llena de sangre.

Que no, que ya no habrá sábanas bañadas en sudor,
Que no, que parece que ya tiramos la toalla.
Que no, que no sabemos ni escondernos.

Que sí, que aprendimos de la vida.
Que sí, que seguiremos siendo igual de tontos.
Que sí, que no sabemos echarnos a volar.

Que no, que nos duchamos en nuestros lloros.
Que no, que no nos hablaremos.
Que no, que nos vayamos a la mierda.

Que sí, que 2017 fue turbio.
Que no, que 2018 no lo será,
o eso quiero.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Madrid

Que sí, que me abrazaste,
pero no, no quiero tus manos.

En realidad nunca me gustaron las prisas,
ni las miradas deshechas.

Parece mentira que exista la Puerta de Alcalá,
entre tanto desorden de vida y pinturas.

Es increíble su magnitud,
pero más aún esta relación nunca resuelta.

Nos besamos en Moncloa,
y acabamos follando en Matadero.

Pensamos que nunca tendríamos nada,
y en realidad revoloteé entre tus bragas.

Nos emborrachamos en Gran Vía,
y acabamos por los suelos en Malasaña.

No quiero volver a verte estando con nosotros Callao,
pero sé que en realidad Sol siempre nos brillará.

Que sí, que puede que algún día te abrace,
pero, en ese momento, ya no querrás mis manos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Y nos volvimos a ver

Y nos volvimos a ver.
Y volvías.

Y nos volvimos a ver.
Y todo era un espejismo.

Y nos volvimos a ver.
Y todo parecía un cuento.

Y nos volvimos a ver.
Y el tiempo no pasaba.

Y nos volvimos a ver.
Y la cerveza nos hundía.

Y nos volvimos a ver.
Y me sumergía en mis ideas.

Y nos volvimos a ver.
Y me convertí en rojo sangre.

Y nos volvimos a ver.
Y parecía que todo se teñía.

Y nos volvimos a ver.
Y mis manos volaban en tus caderas.

Y nos volvimos a ver.
Y mi fuente se agotaba.

Y nos volvimos a ver.

Y nunca más volvías.